jueves 26 de noviembre de 2009

Àpáteia




Estado de reintegración del alma en su pureza y libertad originales. Para ciertos autores tiende a indicar una verdadera liberación de las pasiones, para otros, es mas bien un regreso al buen uso de las pasiones que Dios originariamente creó orientadas hacia el bien. El término, de todos modos, no debe entenderse con ese matiz negativo de” indiferencia” que tiene en el uso común; dicha liberación es, al contrario, asimilable a la pureza del corazón, y se dirige a la caridad.

(del Glosario en Filocalia)

martes 24 de noviembre de 2009

San Basilio


No te dirijas enseguida hacia la cumbre de la ascesis...vale más progresar lentamente. Suprime, pues, los placeres de la vida haciendo desaparecer de ti toda costumbre de ellos, no sea que, si alteras de golpe todos los placeres de una vez, te atraigas un día una muchedumbre de tentaciones. Cuando hayas superado esforzadamente el ataque de un placer, prepárate para la guerra contra otro placer, y de esta manera vencerás, en tiempo oportuno, todas las concupiscencias.

(Ep. ad Chilonem 2)

sábado 7 de noviembre de 2009

APOTEGMA


El abba Lot se acercó al abba José y le dijo:"Padre, he cumplido al límite de mi capacidad mi pequeña regla, mi pequeño ayuno, mi oración, la meditación y el silencio; al límite de mi capacidad procuro limpiar mi corazón de pensamientos, ¿qué más he de hacer? El presbítero se puso en pie para responder y alzó sus manos al cielo y sus dedos eran como lámparas de luz. Y dijo:¿Por qué no arder completamente?

abba José

jueves 22 de octubre de 2009

AMISTAD


La amistad siempre ha existido y existirá, aunque creo que es algo bastante raro en nuestros días por ser lo opuesto al egoísmo. El egoista sólo piensa en sí mismo, mientras que el amigo lo hace en el otro.


Recuerda también que la amistad ideal no existe y tampoco es necesaria. La vida no nos da nunca todo aquello que soñamos. Tenemos que enfrentarnos a la vida real. Tenemos defectos y nos hacemos sufrir unos a otros a causa de ellos, y aún así, debemos amarnos y saber corregirnos en nuestros amigos.


Sólo así, merece la amistad su nombre y desempeña su papel. Mientras no se consiga, se quedará en sólo camaradería.

lunes 5 de octubre de 2009

La vida de la Cartuja


"Una aguda nostalgia de lo divino, que colma el alma totalmente arrebatada por Dios, y que pasa por el mundo aligerada de todo lo que la estorba para ir derecha a su fin, con la mirada puesta en Dios, su único deseo"

Dom Yvo Gourdel, Chartreux



Día 6 de Octubre, San Bruno.


lunes 28 de septiembre de 2009

silentium tibi laus



¿Esperar? ¿Qué? Se plantea, muchas veces, esta pregunta en nuestro corazón... Hemos, tal vez, olvidado ese FIN que nunca es lejano. No se trata de juzgar todas las cosas como simplemente perecederas, sino tener clara conciencia de la futura transformación de todas ellas... Jornada tras jornada nos hallamos prisioneros aparentemente de un tiempo que, con signos diferentes, vuelve y vuelve... Pero no es así en modo alguno. El día que esperamos ya llega y ya percibimos, de algún modo, sus destellos. El "día" se torna ALGUIEN, que es el Señor del tiempo y de la historia y el sentido de toda nuestra vida. "Yo Soy la Resurrección y la Vida". Volvamos a meditar incesantemente estas palabras de la Palabra en nuestro interior. No esperamos el resultado de planes ni el destino último de estructuras. No esperamos que pase esto o aquello... No, no es eso, es infinitamente más que todo. Lo cierto es que Aquello está mucho más cerca de cuanto podamos imaginar, como "cerca" está el Principio del tiempo y del espacio... ¿Hemos pensado, alguna vez, cuán próximos somos a nuestro origen? Pues también nos hallamos próximos a nuestro fin. Ya es la Presencia de Aquél en Quien somos, nos movemos y existimos.Más hondo que los valles y las montañas, más inmenso que la inmensidad del mar, más alto que las estrellas y, no allí lejos, sino inmediatamente cerca... Hoy el silencio es nuestra recóndita alabanza... Silentium tibi laus.



El hombre razonable, al meditar sobre cómo debe actuar, evalúa lo que le conviene y lo beneficia, y ve cómo algunas cosas son buenas para su alma y la mejoran, mientras que otras le son extrañas. De este modo, él huye de lo que perjudica a su alma como realidad extraña y que es capaz de alejarlo de la inmortalidad. (San Antonio Abad, La Filocalia)